Una cultura organizacional fuerte es un factor común entre las empresas más exitosas. Los líderes de estas empresas viven sus culturas todos los días y se esfuerzan por comunicar sus identidades culturales a sus equipos de trabajo.

En una empresa, la cultura es el día a día de la vida organizacional. No es la misión o visión, ni sus balances financieros o incluso el reglamento interno de trabajo. Es lo que hacemos, lo que decimos, la forma en que nos comportamos, la forma en que interactuamos con los compañeros, nuestros productos, clientes y nosotros mismos.

La importancia de la cultura organizacional

La cultura de una empresa es una parte integral del negocio. Un lugar de trabajo tóxico no solo perjudica a los empleados, sino también a las empresas. Desde la contratación de los mejores talentos hasta la satisfacción de los empleados, es la columna vertebral de una fuerza laboral feliz. Sin una cultura organizacional positiva, muchos empleados tendrán dificultades en encontrar el valor en su trabajo, y esto llevará a consecuencias negativas para sus resultados.

Explicado de la manera más sencilla, la cultura organizacional involucra cómo funciona y se expresa una empresa y sus individuos; es la personalidad de la empresa.

En otras palabras, la cultura organizacional repercutirá en todos los aspectos porque representa la forma en que hace negocios. Es al mismo tiempo su identidad y su imagen, lo que significa que determina cómo su gente y sus clientes lo perciben.

Construyendo la cultura organizacional adecuada

A nivel global, la cultura de empresas como Apple y Google han ganado notoriedad y muchas empresas han intentado emularlas. Pero la realidad es que no todo el mundo puede permitirse ese tipo de cultura, al final del día cada empresa es diferente y, como resultado, la cultura también será diferente.

Para que una cultura se mantenga debe reflejar los valores reales de su líder, no solo aquellos que él cree que suenan inspiradores. Al establecer la cultura, se debe tener un propósito y para crearlo, es importante conocer el «por qué» de la operación y a qué o quién está sirviendo la empresa. Cualquiera que sea la respuesta a estas preguntas, debe ser auténtica, inspiradora y ambiciosa. Las empresas que cuentan con una visión o propósito sólido son llamativas porque se sienten diferentes, únicas.

La cultura debe evolucionar con la misión, no es diseñar y olvidarla. Debes moldear y ajustar constantemente sus componentes, de lo contrario no será tu cultura en absoluto.

La cultura Frubana

Una de las mejores cosas de construir la cultura es que se puede hacer con cualquier presupuesto, en cualquier tamaño de empresa y dentro de cualquier industria. Mientras los empleadores se tomen el tiempo para invertir genuinamente en la felicidad y el desarrollo de su fuerza laboral, una cultura positiva crecerá y prosperará.

Nuestra cultura se enfoca principalmente en nuestro talento. Son ellos quienes representan la máxima ventaja competitiva a largo plazo y estamos comprometidos a desarrollarlos y encaminar su futuro en la empresa. Hay que entender que el propósito es cada vez más importante en el lugar de trabajo. Sin él, la satisfacción laboral sufre un gran impacto.

Tener un propósito claro y compartirlo une a los empleados y les brinda a todos algo específico por lo que trabajar, más allá de un salario. Todos los Frubanos tenemos claro que lo que buscamos es hacer la comida más barata para Latinoamérica. Y esto nos brinda la oportunidad de involucrarnos en proyectos de impacto para apoyar a comunidades, lo cual nos impulsa a trabajar de la manera como lo hacemos. Y así, construimos una cultura de tomadores de riesgos, de pensar en grande,  de trabajo en equipo y aguacates en las mangas.

Por: Daniella Gonzalez Rubio – People Ops Lead

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